El siniestro ocurrió en el Complejo Químico de Gas de Amur, uno de los proyectos industriales más importantes de Rusia, cuando se encontraba próximo a iniciar operaciones.
Una explosión seguida de un incendio provocó una tragedia en el Complejo Químico de Gas de Amur, en Rusia, dejando al menos siete trabajadores fallecidos, nueve desaparecidos y más de 150 heridos, según reportes preliminares.
Entre las víctimas mortales se encuentran seis ciudadanos chinos, de acuerdo con la información difundida tras el accidente. Equipos de emergencia continúan con las labores de búsqueda y rescate de los trabajadores desaparecidos.
El complejo es desarrollado en el marco de una alianza empresarial entre la rusa Sibur y la china Sinopec, y constituye uno de los megaproyectos petroquímicos estratégicos para ambos países.
La infraestructura, ubicada cerca de la frontera con China, demandó una inversión de miles de millones de dólares y estaba próxima a comenzar sus operaciones, con producción destinada principalmente al mercado asiático.
Las autoridades rusas iniciaron una investigación para determinar las causas de la explosión y establecer eventuales responsabilidades.
El grave accidente podría retrasar la puesta en marcha del complejo, golpeando uno de los proyectos industriales de mayor envergadura impulsados conjuntamente por Rusia y China.






