Un hecho que ha generado preocupación e indignación en la comunidad artística se registró durante el II Concurso Internacional de Pintura Rápida de Chavín, luego de que una de las obras participantes fuera sustraída del lugar donde se desarrollaba el evento.
La obra, perteneciente a la ingeniera Sharon Asencio y dedicada a la localidad de Cayaspumpa, ubicada a más de 4 mil metros sobre el nivel del mar, desapareció durante la jornada del concurso sin que se activaran mecanismos de seguridad que permitieran evitar el hecho o identificar oportunamente al responsable.

La situación ha puesto bajo cuestionamiento las medidas de resguardo implementadas por la organización. Según lo señalado por la afectada, al solicitar explicaciones se le habría indicado que el hecho correspondía a un “descuido” de la propia artista.
A ello se suma otro aspecto que ha generado críticas: el recinto contaba con cámaras de videovigilancia instaladas en su perímetro, pero estas no habrían podido ser utilizadas para esclarecer la sustracción debido a que el sistema se encontraba a la espera de su inauguración oficial.
La Policía Nacional del Perú y el Serenazgo de Chavín de Huántar acudieron tras conocerse el hecho y realizaron las diligencias correspondientes para recibir la denuncia e iniciar las investigaciones.
Mientras tanto, artistas y participantes del concurso demandan que el comité organizador y las instituciones involucradas asuman las responsabilidades que correspondan y brinden apoyo para lograr la recuperación de la obra.
El caso deja además una interrogante sobre las condiciones de seguridad con las que se desarrollan eventos culturales de alcance internacional y la protección que reciben las obras de los artistas participantes.







